Principal > CRÍTICAS > Críticas Anteriores > Julio 2009

ENEMIGOS PÚBLICOS (*** ½)

por Roberto Villarreal Sepúlveda.

El último año de vida del hampón John Dillinger es el objetivo de esta película, décimo largometraje para la pantalla grande de su realizador con obra escasa pero intensa y fiel a sí misma. Inicia con una audaz fuga de la penitenciaría de Indiana para que luego veamos de manera alterna los robos perpetrados por el personaje junto con su banda; su persecución que vive por el obsesivo y estricto oficial Melvin Purvis bajo las órdenes y apoyo de J. Edgar Hoover; los encuentros amorosos e intermitentes con su amada Billie; la eliminación de la banda que predice su pronto exterminio.

Un retrato total e indirecto de otro paria de la sociedad a través de su lado humano, como tanto le gusta a su director, sin dejar de mostrar (necesariamente, claro) los delitos que lo conforman y definen es lo que resume a una cinta que no es complaciente. La película sólo se permite dar a conocer en pocas líneas de diálogo los antecedentes pasados de Dillinger y en hechos, su manera de actuar y relacionarse con las personas a su alrededor. La acción es brutal y vertiginosa en los momentos violentos que son varios y largos; fuera de ellos, hay calma y la oportunidad de disfrutar la atmósfera circundante: los detalles en objetos, lugares, diseños que devuelven al espectador a los años registrados. 

Una pregunta que surge es el motivo para revivir al personaje de Dillinger como símbolo de una era violenta: apenas se ha expresado lo anterior para que la respuesta resulte obvia. Eran los tiempos en que se robaban bancos. En 1933 Roosevelt derogó la Ley Seca que terminó con el tráfico ilegal de alcohol por lo que los enfrentamientos entre hampones y la ley eran muchos, diversos, constantes. Mann utiliza al pasado para darle una vuelta de tuerca a nuestros tiempos de tráfico de droga; la soberbia autoridad que necesita justificarse; la supervivencia. Son los tiempos en que se roban bancos, pero hay secuestros y una línea diminuta entre los polos morales. 

Van a cumplirse, en este mes, los setenta y cinco años de la muerte de Dillinger luego de salir del cine donde vio “Sendas distintas” (Manhattan Melodrama, 1934, Van Dyke) donde, irónicamente, se daba una visión de las obligaciones morales de la sociedad. Se menciona a la dueña de un burdel como la mítica dama vestida de rojo que fue quien traicionó a Dillinger al denunciarlo con la policía y que se había utilizado en otras versiones alrededor del personaje (“Dillinger” Nosseck, 1945; “Dillinger”, Milius, 1973). Entre las imágenes que vemos de la cinta que está disfrutando Dillinger están aquellas del rostro de la actriz Myrna Loy, quizás para sugerir que el hampón recordaba a su amada Billie. 

Mann escogió un reparto perfecto: Johnny Depp está controlado y físicamente tiene un gran parecido con el Dillinger de la vida real. Christian Bale (Purvis) en un rol ingrato y oscuro, conscientemente secundario, cumple a la perfeccion, lo mismo que Marion Cotillard como la amada Billie Frechette, en su cinta posterior al rol que le valió el Óscar por interpretar a la Piaf. Sin embargo, todos los papeles secundarios están soberbios: Billy Crudup como Hoover o Stephen Dorff o Giovanni Ribisi o…

Otro punto interesante que daría lugar a polémica es la textura de la película debido a que fue filmada en Alta Definición transferida a celuloide, que parece que será el futuro del cine en algún momento pero que llama la atención por ser utilizada en una gran producción. El tono tiende a colores apagados lo que le aporta esa sensación de viejo, de pasado. También hay que destacar ciertas tomas, pero la más audaz e interesante es aquella donde Depp toma el brazo de un colega herido mientras se mueve el automóvil. Finalmente lo suelta y es cuando tomamos conciencia de que venía arrastrando el cuerpo por el pavimento.

Mann nos ofrece su variación sobre un mismo tema: el ladrón que soñaba con regenerarse sin posibilidad (“Ladrón”, 1981); el ladrón que se sabía perseguido y condenado (“Fuego contra fuego”, 1995); el paria social de otra época (“El último de los Mohicanos”, 1992); el romance prohibido que pone en juego los polos morales (“Miami Vice”, 2006); la trascendencia de la superproducción (“Colateral”, 2004); y esto es solamente para dar cuenta de algunas referencias que permiten subrayar el talento de un realizador que sabe lo que desea transmitir a su público y disecta la realidad que se está viviendo.

(Public Enemies; E.U., 2009). Dirección: Michael Mann. Guión: Ronan Bennett, Michael Mann, Ann Biderman. Elenco: Johnny Depp, Christian Bale, Marion Cotillard, Channing Tatum, Billy Crudup. Género: Crimen, Drama. Duración: 143 min.

. . . . . . . . . .


Califica   1 2 3 4 5     95 voto(s)

Calificación promedio: 2.96
 
 
Contacto | Términos de servicio | Privacidad | Acerca del sitio | Iniciar sesión |
Copyright 2008 © dianagonzalez